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Primer abrazo de sus niños a David Vicente

Enfermeros españoles. La – dolorosa – Sanidad Pública en Nepal

Tania Miralles (@SimplementeT) nos contaba hace unas semanas su experiencia en la India, cuando un compañero de viaje israelí cayó gravemente enfermo. Hoy Tania entrevista a David Vicente, un enfermero español al que conoció por aquéllos lares.  “Acudí a Nepal a realizar un voluntariado de dos meses en un orfanato. Allí me encontré con la agradable sorpresa de que mi compañero era español, y además enfermero, por tanto, la persona idónea para contarnos la situación de la sanidad en aquel país”

David Vicente es enfermero desde hace siete años, tiene experiencia en distintas áreas hospitalarias, actualmente trabaja en el Hospital Infanta Cristina de Madrid en el servicio de Urgencias.

¿Cuál es el estado de los hospitales en Nepal?
“En la capital, Kathmandú, estuvimos visitando cuatro hospitales, dos de los cuales eran públicos y los otros dos privados. En los privados no nos prestaron mucha atención y no pudimos verlos detenidamente pero daban muy buena impresión, con guardias de seguridad en las puertas principales, todo limpio y ordenado. En cuanto a los hospitales públicosla primera impresión es espeluznante. Al llegar, entramos por la puerta de Urgencias para aprovechar y donarles instrumentos que habíamos traído desde España. En este área del hospital las instalaciones eran deficientes, la salubridad era escasa, había poca ventilación, la mayoría de las camillas estaban rotas y exiguo de personal. Me llamó la atención la poca intimidad que había para los pacientes e incluso para los médicos. La sala que se utilizaba para realizar la primera inspección a los pacientes que llegaban a urgencias estaba abierta constantemente y cualquiera podía mirar o entrar en ella. El resto de plantas desde fuera no ofrecían mucho mejor aspecto”.

¿Nos puedes hablar de los medios tecnológicos y del material del que disponían?
Los medios son precarios. Hay cortes de luz diariamente y la mayoría de las veces de forma intermitente, inclusive en los hospitales, a veces de medio día o de días enteros; a pesar de que disponen de medios aceptables, no poseen de la energía suficiente para utilizarlos. Nepal tiene un grave problema con la infraestructura eléctrica. Por otro lado, la malnutrición es una de las primeras causas de mortalidad. No sólo se trata de que ha de mejorar la atención y asistencia en los hospitales públicos, derecho que por cierto se convirtió en una realidad recientemente (2007), sino que se ha de asegurar que las necesidades básicas se cubren (alimentación y vivienda digna)”

También estuviste estuviste en un orfanato, ¿cómo se vivía y cuáles eran las condiciones?
“Comparado con el centro de Kathmandú, vivíamos en una zona no muy pobre, todo el mundo tenía una casa, aunque mejor no describo la calidad de los materiales de construcción. Los quince niños dormían en una sola habitación, en literas y compartiendo cama de dos en dos o incluso tres. A pesar de parecer algo surrealista para nuestro “mundo”, ellos ciertamente vivían bastante bien contrastado con los niños que viven en chabolas o en la calle.”

¿Tuviste que acudir con algún niño alguna vez a que recibiese atención primaria, hospitales o farmacias?
“Sugam, uno de los niños, de 7 años de edad, tuvo un pequeño accidente . La venda que le pusieron en el hospital era de una calidad bastante mala, comparada con las que usamos en los hospitales españoles. Arati, una niña de 14 años, empezó a tener dolor abdominal, quería llevarla al médico pero como los costes son muy altos y están acostumbrados a aguantar los dolores, la acercamos a una de tantas farmacias donde la propia persona que te atiende es quien te ausculta. En esta ocasión la situación me pareció penosa; el auxiliar que había en ese momento la auscultó por encima de la camiseta y de forma superficial, le realizó unas cuantas preguntas en Nepalí, y a partir de la exploración física y preguntas le recetó unos medicamentos, a mí parecer acertados según los síntomas que presentaba, sin embargo como no quedó constancia de las recomendaciones en ningún lugar, en caso de haberse equivocado no hubiéramos podido reclamar. Al menos, los medicamentos los vendían por unidades, en esto he de decir que son más eficaces que en España, y todos eran genéricos (Metoclopramida y Ranitidina). El precio de éstos era caro para la renta y nivel de la vida en Nepal.”

¿Pudiste ver algún hospital fuera de la capital de Nepal?
“Estuve en Pokhara, un destino turístico porque está de paso al circuito del Annapurna, y en algunos pueblos es donde percibes que la atención médica es más complicada, ya que no tienen prácticamente acceso a ella.”

¿Qué opinas de los medicamentos genéricos?
Los genéricos son fundamentales para que el sistema sanitario pueda funcionar, teniendo en cuenta que para mí la salud es un derecho universal, los genéricos hacen posible que la sanidad sea un negocio menos jugoso del que aprovecharse. De hecho India, país que linda con Nepal, es de los países que más apuestan por desarrollar medicamentos genéricos. En el hospital donde trabajo, en el servicio de Urgencias, se utilizan genéricos para todo, en otras áreas en caso de necesitar un medicamento específico que no tiene un sustitutivo, es decir, un genérico todavía, se utiliza obviamente, pero no porque sea mejor el de “marca conocida” puesto que no existe otra opción.”

Y los pacientes ¿cómo reaccionan ante esta situación?
Al principio mostraban desconfianza ante lo desconocido. Las personas mayores que se han medicado durante muchos años con algún medicamento de marca comercial reconocido. Cuando ahora les dices que esa pastilla con nombre tan raro, como por ejemplo, Paracetamol es lo mismo que un Gelocatil, les cuesta asumirlo, pero a medida que el tiempo pasa esto cada vez sucede menos, ya que todos los estudios indican la misma eficacia.

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