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La OCU apuesta por el medicamento genérico como medida de ahorro doméstico y público

El pasado mes de marzo publicábamos en la revista En Genérico un artículo acerca de un interesante estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en el cual se valora la percepción de las especialidades farmacéuticas genéricas (EFG) por la población española y se analiza el ahorro que las mismas han supuesto al Sistema Nacional de Salud en los últimos años. Nos gustaría compartir brevemente con vosotros los datos más relevantes que recoge el estudio.

En el informe al que hace referencia el artículo, la asociación de consumidores muestra una alta aceptación del EFG. Una amplia mayoría de los 1.152 españoles encuestados los encuentra tan eficaces y seguros como los originales. A pesar de ello, la penetración en el mercado de los genéricos no alcanza las mismas cotas que en otros países miembros de la Unión Europea. Los EFG representan un 24% de los envases de medicamentos vendidos en España, mientras que en la UE la media alcanza el 50%. Sin embargo, según datos de AESEG recogidos en el informe, entre 1999 y 2009 los fármacos genéricos han generado ahorros de 11.000 millones de euros al Sistema nacional de Salud, a una media de 1.000 millones anuales.

EFG

En el informe se destaca que un 77% de los encuestados por la OCU considera que los medicamentos genéricos ofrecen la misma eficacia que los de marca y un 83% estima que presentan la misma seguridad. Por otro lado, los datos del informe revelan que la sociedad ha adquirido conciencia sobre la aplicación de medidas eficaces y eficientes orientadas a la reducción de gastos innecesarios  en el Sistema Nacional de Salud. Sobre la utilización de los EFG como medida de ahorro, el 82% considera que la Sanidad pública debería fomentar su consumo.

En su análisis, la OCU solicita que la administración central adopte iniciativas similares a las de andalucía y Galicia. En el caso andaluz, destaca su carácter pionero en la prescripción por principio activo y valora las iniciativas alrededor de esta decisión: campañas informativas para personal sanitario, implantación de la receta electrónica con un sistema que facilita la elección de los tratamientos, acuerdos de riesgo compartido con la industria para establecer el precio en función de los beneficios que el producto ejerza sobre el paciente. En cuanto a la comunidad gallega, subraya la restricción de medicamentos financiados y la desincentivación de aquellos productos que no aporten nuevas ventajas terapéuticas. Estas iniciativas han aumentado el consumo de genéricos un 51%.