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Botiquín de viaje: todo lo que necesitas

En los periodos de vacaciones, todos aprovechamos para escaparnos unos días de la rutina y desconectar del trabajo y del lugar donde vivimos. Vayamos a donde vayamos, es imprescindible llevar con nosotros un buen botiquín de viaje que nos ayude a hacer frente a cualquier eventualidad sanitaria que nos pueda surgir.

Lo más importante a la hora de componer un botiquín de viaje es adecuarlo al lugar al que vamos a ir y al tipo de actividades que allí vamos a realizar. No es lo mismo quedarse cerca de casa que realizar un viaje al extranjero o a algún destino tropical con riesgo de contagio de determinas enfermedades; y tampoco es lo mismo irse a pasar unos días a la playa que irse de escalada a la montaña. Otros factores importantes a tener en cuenta son la duración del viaje;la época del año en que se realiza; el tiempo que hará en el lugar de destino; el número de personas que van juntas y si, entre ellos, irán niños, ancianos y/o personas con alguna enfermedad crónica.

Lo primero es llevar en nuestro botiquín de viaje los productos básicos para solucionar incidencias leves, lo que llamaríamos productos de primeros auxilios. Estos serían: algodón hidrófilo, gasas estériles, tiritas, vendas de fijación elástica, esparadrapo, tijeras de punta redonda, pinzas, desinfectantes como el agua oxigenada y el alcohol 96º, toallitas antisépticas, guantes de cura estériles y un termómetro.

Además de los típicos productos para curar cualquier herida que podamos sufrir, también debemos complementar nuestro botiquín con algunos medicamentos de autocuidado que nos ayuden a tratar los síntomas y enfermedades más habituales: antiinflamatorios para contusiones, torceduras y golpes; analgésicos para calmar el dolor; antipiréticos para bajar la fiebre; antiácidos, antidiarreicos, laxantes y sales de rehidratación oral para los trastornos intestinales y repelentes de insectos, corticoides o antihistamínicos para aliviar las posibles picaduras.

Por supuesto, no debemos olvidarnos de llevar nuestra medicación habitual, junto con el historial médico y la tarjeta sanitaria o el documento de desplazados por si es necesario recibir atención médica durante el periodo vacacional.

Por otro lado, si el destino es una zona de altas temperaturas es fundamental no olvidarse de la protección solar para prevenir posibles quemaduras y, a largo plazo, el cáncer de piel. También habrá que estar pendiente de hidratarse de manera frecuente para no sufrir un golpe de calor.

Tan importante como la composición del botiquín de viaje es su mantenimiento y cuidado. Para ello hay que renovar periódicamente los medicamentos y comprobar que no estén caducados, además de asegurarnos de que el botiquín esté en un lugar fresco y seco, es decir, preservado de calor, luz y humedad para conservar adecuadamente los medicamentos.

¡Buen viaje!

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