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Efectos del frío en la salud

Cómo evitar los efectos del frío en la salud

Con el invierno llega el frío y durante estos meses nuestro cuerpo se resiente. Os enseñamos los efectos que el frío puede tener sobre nuestra salud y cómo frenarlos.

Ante la bajada de temperaturas que tradicionalmente llega por esta época del año, desde ‘En Genérico’ nos hemos preocupado por conseguir facilitaros una serie de consejos para prevenir y evitar los efectos del frío en la salud, porque las bajas temperaturas pueden provocar una disminución de defensas por debilidad del sistema inmunológico y también problemas circulatorios o respiratorios.

Por supuesto que el frío es un riesgo importante para la salud, aunque a veces se nos olvide. Los problemas derivados del frío no tienen un efecto inmediato sobre las personas y en muchas ocasiones, sus primeros síntomas aparecen a los pocos días de habernos expuesto a bajas temperaturas.

En este sentido, la Sociedad Española de Salud y Medicina Integrativa (Sesmi) ha publicado un decálogo con recomendaciones básicas en las que destaca: abrigarse convenientemente por capas, comer de forma regular platos calientes y calóricos, hacer ejercicio de forma personalizada y reforzar inmunidad con suplementos de vitaminas C y D.

Con estos pequeños gestos y acciones se pueden prevenir ciertas patologías derivadas del frío como la hipotermia y fortalecer nuestro organismo.

¿Cuáles son los efectos del frío sobre la salud?

Bien sea por un paseo, por ocio o por exposición al frío en el trabajo, nuestra salud puede resentirse ante las gélidas temperaturas invernales.

Según la Nota Técnica de estrés por frío del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, a partir de temperaturas inferiores a los 15ºC puede comenzar la sensación de disconfort térmico, y por debajo de los 5ºC se debe considerar que el riesgo es inmediato.

La exposición prolongada a bajas temperaturas causa efectos respiratorios, cardiovasculares y lesiones

El impacto del frío sobre nuestro bienestar puede generar una pérdida excesiva de calor, una sensación térmica baja que puede ir acompañada incluso de dolor; puede causar también efectos respiratorios, cardiovasculares y lesiones. Además de un bajo rendimiento en el ámbito laboral por su repercusión en la salud mental o en las capacidades y destrezas físicas.

Eso sí, hay que tener en cuenta que la exposición al frío afecta de manera muy dispar a cada persona, entre los factores que influyen están la edad, el estado general de salud o la morfología.

Si ahondamos un poco más sobre los efectos sobre la salud que tiene el frío podemos aclararos lo siguiente:

  • Efectos respiratorios: La inhalación de aire muy frío enfría las membranas de las mucosas del tracto respiratorio superior y puede, con el tiempo, causar irritación, reacciones micro inflamatorias y broncoespasmo. El broncoespasmo es una reacción común en el frío y es particularmente pronunciado en las personas asmáticas y en individuos con vías respiratorias hipersensibles. El enfriamiento del tracto respiratorio puede provocar síntomas de dolor en personas con trastornos cardiovasculares.
  • Efectos cardiovasculares: El frío también puede tener efectos cardiorrespiratorios significativos, a través del incremento de la presión sanguínea, de manera puntual o crónica. Dicho aumento de presión sanguínea se produce como consecuencia de la vasoconstricción periférica y además por el enfriamiento facial. El frío puede agravar los síntomas asociados con diferentes tipos de enfermedades cardiovasculares (como el síndrome de Raynaud y también un incremento en la incidencia de trastornos musculoesqueléticos). En particular, las personas con angina de pecho a menudo sienten molestias y dolor con la exposición al frío.
  • Lesiones por frío: Uno de los riesgos para la salud en ambientes fríos es sufrir una lesión por congelación o hipotermia.

Frío y salud, profundizando en la hipotermia

Desde el punto de vista médico, la hipotermia se produce cuando hay una disminución de la temperatura corporal, concretamente, cuando el cuerpo pierde más calor del que puede generar y habitualmente es causada por una larga exposición al frío.

Entendiendo como temperatura corporal normal del cuerpo humano 37ºC, toda medida menor de 35ºC tomada en el recto, se denomina hipotermia.

Se pueden producir síntomas inespecíficos como temblor, confusión, torpeza en los movimientos y dificultad de razonamiento.

Cuidados contra el frío

Medidas preventivas contra el frío

Seguro que son muchas las ideas que se nos ocurren para paliar los efectos de las bajas temperaturas. Hemos recopilado unas cuantas medidas que bien aplicadas pueden servirnos de ayuda en época invernal:

  • Reducción en la pérdida de calor con el uso de ropa de protección: Preferiblemente que estas prendas permitan el aislamiento térmico, con protección frente a la humedad y permeabilidad al aire / vapor de agua (capacidad de transpiración). También es conveniente usar guantes, gorras, sombreros, bufandas y calcetines de lana, pues hay que recordar que la mayor parte del calor del cuerpo se pierde por la cabeza, manos y pies. Asimismo, el calzado debe ser caliente, resistente al agua y antideslizante.
  • Aprovechar las horas centrales del día para realizar las salidas a la calle: En los días fríos se recomienda realizar salidas breves a la calle, para evitar los cambios bruscos de temperatura de forma continua. Lo ideal es salir durante las horas centrales del día (de mediodía hasta que comienza a ponerse el sol).
  • Utilizar sistemas de calefacción tanto en casa como en el trabajo: Tanto en los hogares como en los centros de trabajo, se han de implementar y usar sistemas de calefacción o climatización, vigilando que los espacios estén bien aislados del frío y la humedad para optimizar su uso. Cabe recordar que la temperatura ideal para una casa es de 21ºC.
  • Una dieta saludable: No podemos olvidarnos de la importancia que tiene el ejercicio físico y la alimentación para cuidar nuestro organismo. Hacer deporte a diario contribuye a mantener la sensación de calor durante buena parte del día y complementarlo con un menú rico en frutas, verduras y alimentos con alto poder energético como legumbres o frutos secos, ayudará también. Además, para preservar una óptima temperatura corporal, podemos tomar bebidas templadas de forma regular, sin olvidarnos nunca de ingerir agua durante el día, ya que con la llegada del frío, se tiende a disminuir su consumo.

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