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mitos verano - AESEG Asociación Española de Medicamentos Genéricos

Mitos y preocupaciones de los que deshacerse este verano

¿Caducan las cremas solares? ¿Puedo bañarme después de comer? ¿Cuánto tiempo puedo tomar el sol? Os damos respuesta a algunas de las preguntas más típicas del verano para que lo viváis con salud.

Llega el verano y con él las preocupaciones típicas de este periodo: ¿Caducan las cremas solares?, ¿qué crema solar usar?, ¿puedo bañarme después comer?, ¿cuánto tiempo puedo tomar el sol?… Son muchos los cuidados en salud que hay que tener en cuenta para poder disfrutar del periodo estival sin quebraderos de cabeza.

El verano es sinónimo de buen tiempo y, por tanto, de pasar largas horas al aire libre. En esta oportunidad, desde la Asociación Española de Medicamentos Genéricos, AESEG, queremos compartir con vosotros algunas recomendaciones saludables para esta época del año.

Y es que la mayoría de las búsquedas en Internet que se realizan en verano son acerca de dudas sobre la exposición al sol o sobre pequeños problemas de salud derivados de una mala prevención a la hora de bañarse, alimentarse o hacer deporte.

¿Caducan las cremas solares?

Cuando preparéis la maleta para iros de vacaciones, no os olvidéis el bote de crema solar. Un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) indica que si se conservan adecuadamente, las cremas solares mantienen su efectividad transcurrido un año de su apertura.

Eso sí, deben guardarse bien cerradas, protegidas del sol, en un cuarto seco y fresco (nunca en el baño) y donde la temperatura se mantenga estable (aproximadamente a unos 22º C). No obstante, si al abrir el bote comprobamos que el producto huele mal, tiene un aspecto raro (como otro color), o su textura es más líquida, lo mejor será tirarlo a la basura ya que es probable que no esté bien conservado y haya perdido efectividad.

La OCU señala que las cremas solares que llevan abiertas un año se pueden utilizar pero la AEMPS no lo recomienda

Pese a lo explicado anteriormente, desde la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, AEMPS, se nos recomienda no utilizar protectores solares que estén abiertos desde el año anterior. El organismo ha publicado este año un decálogo de consejos con el objetivo de promover una exposición solar segura y fomentar el buen uso de los cosméticos cuyo contenido os compartimos más adelante en este mismo post.

¿Puedo bañarme después de comer?

Siempre se ha escuchado que después de comer uno no se puede bañar. Sin embargo, no existen evidencias científicas suficientes de que el corte de digestión exista como tal. Se trata de uno de esos mitos del verano. Cuántas veces vuestras madres os habrán mandado esperar dos horas antes de bañaros en la piscina o en el mar.

Lo que sí existe es el shock periférico por dificultades en la basculación que consiste en una bajada brusca de la tensión arterial que puede llegar a provocar la pérdida de conocimiento. ¿Por qué ocurre esto? Por los cambios bruscos de temperatura. Por tanto, lo mejor será evitar la combinación de estos tres factores: agua muy fría + cuerpo caliente + entrada de golpe en el agua.

¿Cuántas horas puedo tomar el sol? Recomendaciones

Investigadores españoles han estimado el tiempo necesario de exposición a la radiación solar para obtener las dosis recomendadas de vitamina D. Mientras en primavera y verano son suficientes de 10 a 20 minutos al sol, en los meses de invierno se necesitarían casi dos horas.

La AEMPS, consciente de los riesgos que presenta una inadecuada exposición solar, recomienda seguir los siguientes consejos para promover una exposición segura:

  1. La exposición excesiva al sol es un peligro importante para la salud. Ningún protector solar ofrece protección total frente a los riesgos derivados de la radiación solar. Aunque uséis un factor de protección alto, no debéis permanecer mucho rato al sol.
  2. Evitad la exposición solar entre las 12 y las 16 horas. Procurad no dormir al sol y extremad las medidas protectoras en las actividades al aire libre.
  3. No exponer al sol a niños menores de tres años. Protegerles con ropa, sombreros, gafas y protectores solares de alto Factor de Protección Solar (FPS o SPF, por sus siglas en inglés), que sean especiales para niños y resistentes al agua. Hacerles beber agua con frecuencia.
  4. Utilizad un protector solar que proteja al menos frente a la radiación UVB, (frecuentemente indicada como FPS), causante de las quemaduras solares; y UVA (frecuentemente indicada con las siglas UVA enmarcadas en un círculo), principal responsable del envejecimiento prematuro de la piel. Estos dos tipos de radiación afectan también al sistema inmunológico y contribuyen al riesgo de cáncer cutáneo.

    mitos verano - AESEG Asociación Española de Medicamentos Genéricos

    Infografía realizada por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

  5. Elegid un protector solar adecuado para cada tipo de piel o zona del cuerpo (crema, espray, leche o gel), teniendo en cuenta el fototipo de nuestra piel (cuanto más clara, mayor es el FPS necesario para garantizar una adecuada protección solar), la edad y las circunstancias de la exposición solar. Emplead un FPS más alto en las primeras exposiciones.
  6. Leed atentamente las instrucciones del producto y aplicarlo siguiendo el modo de empleo indicado, siendo especialmente relevante en el caso de productos en bruma y spray. Aplicad el producto en cantidad generosa y uniforme sobre la piel seca, media hora antes de la exposición al sol, y repetir cada dos horas y después de transpirar, bañarse o secarse.
  7. Extremad las precauciones en las partes del cuerpo más sensibles al sol: la cara, el cuello, la calva, los hombros, el escote, las orejas, las manos y los empeines. La protección de los labios debe hacerse con lápices o barras fotoprotectoras y la del cabello con productos específicos.
  8. Utilizad el protector solar incluso en días nublados. Las radiaciones UV se reflejan en el agua, la arena, la hierba y la nieve, también en días nublados.
  9. Proteged además la piel con ropa (camisetas y pantalones), la cabeza con sombreros y los ojos con gafas de sol, de la radiación solar. Hidrataros bebiendo agua con frecuencia y aplicaros crema hidratante tras la exposición al sol.
  10. Ante cualquier cambio de color, la forma o el tamaño de manchas o lunares, consultad con un especialista

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